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VIAS Y SENDEROS

VÍAS PECUARIAS "POR LAS CARRETERAS DEL GANADO"

VALOR AMBIENTAL LAS VÍAS PECUARIAS EN EL MUNICIPIO

Autopistas, autovías, carreteras nacionales, comarcales, locales, caminos, pistas forestales, ...¡y vías pecuarias!. Todo un ramillete de infraestructuras para coches, camiones, motos, bicis, ... y ganado.

De las últimas, las pecuarias, nos solemos acordar menos. Tanto es así que en muchos lugares están "en peligro de extinción". Es el caso del municipio de Murcia. Alrededor de una cuarta parte de sus más de 200 kilómetros de recorrido están ocupados por carreteras, urbanizaciones, cementerios,cultivos u otros aprovechamientos. Más de 600 hectáreas de domino público que, en muchos casos, ni se ven. Pero ¿cuál es su importancia?, ¿por qué merece la pena conservar "las carreteras del ganado"?

EL VALOR AMBIENTAL DE LAS VÍAS PECUARIAS

La cifra es de envergaruda: 125.000 kilómetros de vías pecuarias recorren nuestro país, bastantes más que la red de ferrocarriles. Nada más que 421.000 hectáreas de superficie, casi el 1% de todo el territorio nacional. Desde sus primeros trazados, tal vez anteriores a la presencia de los íberos en la península, sus grandes recorridos se distribuyeron básicamente de norte a sur. Los pastores con sus ganados se desplazaban de sur a norte en busca de los ricos pastos de la Cordillera Cantábrica, el Sistema Central o los Pirineos aparecían en primavera y verano. Con los fríos del otoño e invierno, los pastos del norte desaparecían y los ganaderos con sus rebaños regresaban hacia el sur en busca de los brotes favorecidos por las lluvias otoñales. Era un continuo flujo de gentes, ganado y cultura entre la España húmeda y la seca.

Y como en los orígenes de este trasiego ganadero no había autopístas, ni autovías o carreteras nacionales, se trazaron unos caminos por donde transitar con los ganados. Se les conoce como vías pecuarias. Se trazaron cuidando sus recorridos, aprovechando el paso por zonas donde hubieran buenos pastos o bosques, abrevaderos, descansaderos, refugios o pueblos. Muchos de estos lugares hoy son considerados de alto valor ecológico. No en vano conectan a nivel nacional más de 150 espacios naturales y en la Región de Murcia permiten entrelazar más de 15.

El pastoreo desempeña una importante labor en la conservación de los ecosistemas mediterráneos. Bien regulado, sin sobrecargas, es un fabuloso medio de control del combustible forestal en las zonas con alto riesgo de incendio, a la vez que abona fertilizando el suelo y mejorando la diversidad biológica de los pastos.

La trashumancia contribuyó (y contribuye allá donde aún existe) a la dispersión de la flora silvestre, usando la lana como vehículo de transporte de semillas. Aún más, supuso un magnífico sostén para la fauna en peligro de extinción, como es el caso del lobo o el buitre, gracias a los animales que se abandonaban en las cañadas.

LAS VÍAS PECUARIAS EN EL MUNICIPIO DE MURCIA

Murcia se ha caracterizado siempre por ser zona de invernada de los rebaños de otras provincias, especialmente de Cuenca y Teruel. Circulaban a través de la Cañada Real Conquense-Murciana, penetrando en la Región por el Altiplano y, tras pasar la Rambla de Belén, ya en término municipal de Murcia, ascendían hacia el Puerto de la Cadena. Allí optaban entre dos rutas: el Campo de Cartagena, a través del Cordel de Fuente álamo, o la provicia de Alicante, por la Cañada Real de Torreagüera. Esta última ruta era utilizada también por ganaderos valencianos para aprovechar los buenos pastos que siglos atrás se criaban en el Valle del Segura. Precisamente en los alrededores del Puerto de la Cadena era donde se celebraba la mayor parte de las mestas, asambleas de pastores con sus ganados cuyos orígenes se remontan al siglo XIII. Del municipio de Murcia partía la otra gran vía pecuaria de largo recorrido. Se la conoce como la Vereda de Belén o de Barqueros muy utilizada para trasladar los ganados desde Murcia hasta las Sierras de Segura y Cazorla, donde se aprovechaban los pastos de primavera y verano. Durante diez a quince días los ganaderos y sus reses recorrían los términos de Murcia, Mula, Pliego, Bullas, Cehegín y Caravaca de la Cruz para adentrarse en aquellas sierras.

Un total de 19 vías pecuarias forman un complejo entramado por todo el municipio de Murcia. Son 221'5 kilómetros de recorrido, casi el 10% de las de toda la Región, y ocupan 646'8 hectáreas, algo más que el Parque Municipal del Majal Blanco. Sin embargo, su estado actual es muy preocupante, consecuencia del decrecimiento de la actividad ganadera trashumante y del desarrollo de otras actividades socioeconómicas que han ocupado el territorio tradicionalmente destinado a la ganadería. El desarrollo urbanístico, la instalación de industrias, el crecimiento del regadío y el trazado de viales, han sido los factores que más han contribuido al deterioro de las vías pecuarias del municipio de Murcia. Es el caso de la Cañada Real de Torreagüera, en gran parte desaparecida por ocupaciones de todo tipo cuando en realidad debería contar con una anchura superior a 75 metros y una longitud de 23 kilómetros.

LA CONSERVACIÓN DE LAS VÍAS PECUARIAS

Conservar este patrimonio público no es un capricho, sino una necesidad. Está desapareciendo a pasos agigantados cuando podría seguir manteniendo otros usos alternativos compatibles con el ganadero. Uno de los más defendidos es el del turismo de naturaleza, ubicando a través de estas vías pecuarias senderos de pequeño o gran recorrido aptos para el tránsito peatonal, con bicicleta o caballerías. No hay que olvidar que buena parte de estas "carreteras" constituyen excelentes corredores verdes que enlazan (o enlazaban) interesantes ecosistemas como los cumbres de Carrascoy, la Rambla del Puerto de la Cadena, la del Puerto del Garruchal, las Sierras de Columbares o de los Villares, el Río Segura o la Huerta de Murcia. Es también una forma de recuperar y aprovechar todos los componentes culturales que en torno a las vías pecuarias se han ido desarrollando: abrevaderos, puentes, descansaderos, cabañas, majadas, mojones, etc., así como iglesias, santuarios, balnearios y otros hitos histórico artísticos próximos.

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