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Historia de Era Alta

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Imagen de Era Alta

Muy probablemente el origen del núcleo poblacional que actualmente conocemos como Era Alta pudo ser la alquería de Tel Alquibir, de la que el profesor Torres Fontes señala que Tel significa meseta, altura, altiplanicie o colina, y alquibir se traduce por grande. Siguiendo al autor anteriormente citado, conocemos que esta alquería perteneció al rey Sayyid Abu Said y que tras la conquista cristiana del Reino de Murcia se concedió como donadío al prior agustino del monasterio de Cornellá de Conflent, bien como agradecimiento por la participación de dicho prior o algún miembro de la Orden de San Agustín en la campaña realizada por Jaime I el Conquistador, o bien se tratara de una donación real a la citada Orden religiosa, como pago a servicios prestados en otras campañas, aunque, hacia el año 1.271 la venden al poblador Arnaldo de Molins. El historiador Torres Fontes también describe los linderos de Tel Alquibir, indicando que estaba separada de la heredad de Albadel por la carrera mayor de Lorca, lindando con las tierras de lo que en aquella época ocupaba Beniaján, así como con Benibarrira (localizada en las inmediaciones de la acequia mayor de Alquibla) y el lugar de Benizá. Por otra parte la acequia de Beniaján separaba Tel Alquibir de la alquería de Maurillos, que se localizaba en las tierras de riego de aceña, algaidón y crecida del albar de Sangonera.

En los primeros años del siglo XVIII se tienen noticias de la existencia de un pequeño caserío que ya es conocido como Era Alta ó Hera Alta, y que a finales de dicho siglo alcanzaría la consideración jurídico-administrativa de Lugar de Realengo con Alcalde Pedáneo, que contaba con una iglesia que dependía directamente de la Catedral de Murcia.

Imagen de Era Alta

En el año 1802, concretamente el 30 de abril, se produjo un hecho lamentable como fue el destrozo de los sembrados de la pedanía por la inundación producida como consecuencia de la rotura del pantano de Puentes construido en Lorca. Pocos años después, con la llegada del Trienio Liberal (1821-1823), la diputación de Era Alta logrará constituirse en Ayuntamiento independiente, situación que se volvió a producir a partir del 15 de octubre de 1836, contando, según datos aportados por J. E. Ruiz Alemán y Alfredo Morales Gil, con una extensión de 533 Ha. y una población de 305 vecinos (1.460 almas). Esta situación solamente se mantuvo hasta el año 1846, fecha en que solicitaron volver al seno del municipio de Murcia. A mediados del siglo XIX la iglesia de Era Alta se mantenía como aneja a la de Santa María de Murcia, existiendo junto al templo un pequeño cementerio. Sus tierras eran todas de regadío plantadas de moreras, siendo su producción principal el trigo, el maíz y las hortalizas, contando también con una importante producción de seda, así como con varios telares de lienzos del país y un molino harinero con una piedra.

En el presente siglo XX la evolución de la población de la pedanía ha mantenido una clara trayectoria ascendente mantenida hasta los años 60, década en la que logrará alcanzar el máximo poblacional. A partir de la década de los 70 se produce un descenso en el número de sus habitantes, estabilizándose sus cifras de población a partir del año 1985, hasta llegar a los 2.646 habitantes de 1996, año en el que se detecta un pequeño descenso de población al haberse producido la remodelación de los límites de la pedanía como consecuencia de la conformación de la nueva pedanía de San Ginés.

Imagen de Era Alta

En la actualidad el sector predominante entre su población ocupada es el de los servicios, seguido de la industria manufacturera y la construcción. El número de personas empleadas en el sector agrícola es muy pequeño, aunque la pedanía mantiene cultivos importantes, especialmente de limoneros, melocotoneros y ciruelos. Las industrias principales de la pedanía se dedican al manipulado y transformación de productos agrícolas, aceitunas, queso, pastelería, piensos y molino de especias.

Parece ser que el conocido imaginero Roque López, discípulo predilecto de Francisco Salzillo, nació en tierras de Era Alta, aunque también lo declara como hijo suyo la pedanía de Aljucer, circunstancia que viene dada porque el citado artista vino al mundo en alguna de las casas ubicadas en las tierras colindantes entre ambas pedanías.