Murcia

  Callejero de Murcia  Facebook  Twitter

Historia de Garres y Lages

Visor de contenido web Visor de contenido web

Visor de contenido web Visor de contenido web

Imagen de Garres y Lages

Dada su situación en las estribaciones de la sierra, por donde bajaba el agua de fuentes y barrancos, se daban las condiciones necesarias para el poblamiento de la zona. En este sentido los antecedentes de asentamientos en lo que hoy conocemos como la pedanía de Garres y Lages es bastante anterior a la invasión musulmana, existiendo testimonios arqueológicos de importantes villas y poblados a lo largo de toda la vertiente septentrional de la Sierra de la Cresta del Gallo, entre El Palmar y Los Garres y Lages. Además de los restos arqueológicos encontrados, la prueba de la existencia en estas zonas de un importante foco de poblamiento anterior a la llegada de los árabes también queda de manifiesto, según Robert Pocklington, en la gran cantidad de topónimos mozárabes existentes en la zona. Concretamente, y según el autor citado, se constata la existencia de asentamientos en el desfiladero del Puerto del Garruchal, antes el Garrichal, "el Carrizar, el Cañar", desde su comienzo en Tiñosa hasta la salida al denominado "campo de Murcia". Dicho puerto era atravesado por una vía romana que unía Cartagena con Fortuna y que cruzaba por un puente en Tiñosa de cuya existencia se tienen noticias en 1.410 . Este camino romano pasaba cerca del Castillo de los Garres, lugar en donde queda constancia de la existencia de un poblado ibero-romano. Según González Simancas el Castillo de los Garres dominaba el camino de herradura que une la huerta de Murcia con el campo a través del Puerto del Garruchal.

En el siglo XIII el profesor Torres Fontes constata la existencia en el partido de los Garres y cercanías de Algezares de importantes torres como la de García Jufré de Loaysa, la de Doña Fontaneta y la de Don Manuel.

Imagen de Garres y Lages

Ya entrados en el siglo XV, Los Garres es citado como un caserío de huerta, considerado como una calle de la ciudad de Murcia. En el año 1.713 seguía manteniendo la consideración de caserío de huerta y es citado con la denominación de "Garres y Hases" en la Relación de la Jurisdicción que comprende el Corregimiento de la ciudad de Murcia. Hacia finales del siglo XVIII alcanzará la consideración juridico-administrativa de Aldea de Realengo que contará con Alcalde Pedáneo. Desde el punto de vista de la distribución eclesiástica, en esta misma centúria, la iglesia de Los Garres quedaba directamente incorporada a la Catedral de Murcia.

Con la llegada del Trienio Liberal (1820-1823) "Garres ó Lages" ó "Garres y Laxes" es considerada una diputación anexa a la villa y parroquia de Algezáres, que en ese periodo tenía Ayuntamiento propio, contando en esta época con 208 vecinos, lo que venia a significar unos 1086 habitantes, la mayoría de ellos dedicados a la agricultura, siendo casi todo su término de regadío con algunos trozos de secano, ubicados en la sierra y que estaban plantados de olivar. Se producía trigo, maíz, hortalizas y algún aceite , siendo importante la producción de seda.

Imagen de Garres y Lages

Ya entrados en el siglo XX el crecimiento de la población en la pedanía es continuo, hasta llegar a los 5.267 habitantes de 1969. En 1970 sufre un importante descenso poblacional, probablemente como consecuencia de alguna reestructuración geográfica de la que no tenemos constancia, cifrándose su población en tan solo 2.665 habitantes. A partir de este momento nuevamente se inicia un paulatino incremento en el número de sus pobladores, alcanzándose en 1996 la cifra de 4.723 habitantes.

De la población activa de la pedanía, la mayor parte se concentra en el sector servicios, seguido de la industria, construcción y agricultura. En su entorno económico destacan las empresas destinadas a la elaboración de embutidos, fabricación de piensos compuestos, manipulado de productos hortofrutícolas y otros.