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Historia de Puebla de Soto

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Imagen de Puebla de Soto

Existen dos teorías respecto a los orígenes y creación de la pedanía de Puebla de Soto. La primera de ellas, defendida por Díaz Cassou, Merino Alvarez y Frutos Baeza, plantea que Puebla de Soto se fundó sobre el anterior señorío de Santarén, cuya existencia puede remontarse a finales del siglo XIII con motivo del Repartimiento de tierras realizado por Alfonso X. La denominación se aplica tanto al señorío como a la acequia que discurre por sus tierras, derivándose, según Robert Pocklington, de Santa Irene, origen del nombre de la ciudad portuguesa de Santarem, en árabe Santarí n. Frente a esta tesis, el historiador Juan Torres Fontes sostiene que se trataba de señoríos diferentes que se unificarán con anterioridad a los primeros años del siglo XVI.

No obstante lo anterior, queda constatado que hacia finales del siglo XIV se estableció en Murcia, procedente de Portugal, el doctor Alfonso Fernández de Cascales el cual, como afirma Torres Fontes, conformará un señorío menor ("un señorío dentro de otro señorío") mediante la agregación de las tierras que le fueron concedidas a censo por la ciudad de Murcia a otras heredadas por su mujer, Teresa de Avilés, y a las que ya tenia en propiedad ó fue adquiriendo en dicha época. Este nuevo señorío se conoció en los primeros años de su creación indistintamente como Puebla, Puebla Nueva, Puebla del doctor Cascales, Puebla de Murcia o "Locus populae de Cascales". Además será el primero en Murcia que tenga una carta de población cuyo régimen jurídico se configura bajo la forma de la enfitéusis, lo que es debido a la preparación jurídica de su fundador. En esta misma centuria queda constancia de la llegada al lugar del monje mercedario, fray Arnaldo Rossell, que fundará la parroquia - convento de Ntra. Sra. de las Mercedes.

Hacia la segunda mitad del siglo XV la heredera del señorío contrajo matrimonio con el regidor de Murcia Rodrigo Soto, comenzándose a conocer el lugar como Puebla de Soto, alcanzando un periodo de gran auge y crecimiento, lo cual queda reflejado en los 40 vecinos que figuran empadronados en el año 1484.

En la primera mitad del siglo XVI heredaron el señorío doña Catalina Puxmarín y su hermano Rodrigo de Puxmarín y Soto Martínez Cascales, produciéndose en el año 1.545 una devastadora riada (la conocida como riada de San Lucas, según información facilitada por el cronista J.J.Franco), que obligó a los hermanos a partir la heredad, trasladándose Rodrigo, con parte de los colonos de las tierras inundadas, a las tierras que le correspondieron, fundando el lugar de La Raya. Al mismo tiempo doña Catalina reconstruyó la Puebla de Soto, aunque disminuido en su territorio y en el número de pobladores (en el censo de 1587 quedaron reducidos a 27 vecinos) lo que propiciará un periodo de decadencia que conllevaría a la Puebla de Soto a depender del recientemente creado señorío de La Raya.

Imagen de Puebla de Soto

Según datos aportados por el citado cronista Juan José Franco, al morir sin hijos doña Catalina de Puxmarín y Soto, heredará el señorío doña Florencia Ayala y Selva, emparentada con el Marques de Santillana, pasando en 1667 a don Alonso de Castilla y Zayas, cuyos sucesores serán nombrados por el rey Carlos III marqueses de Iscar y Puebla de Soto.

La pedanía será incluida en la Relación que comprende el Corregimiento de la Ciudad de Murcia, fechada en 1713, como un Lugar de Realengo con Alcalde Pedáneo, aunque en determinados aspectos, especialmente el religioso, seguirá dependiendo de La Raya, como demuestra el hecho de que en el censo de Aranda de 1768 se haga referencia a los 389 feligreses y 6 hidalgos de La Raya, dentro de la cual se incluye la población de Puebla de Soto, cuya iglesia de Ntra. Sra. de las Mercedes es considerada aneja de la parroquia de aquella. No obstante, en esta época, se inicia una fase de crecimiento y esplendor de Puebla de Soto como consecuencia de la introducción y explotación de cultivos como el limonero, el naranjo, el maíz y una importante producción de seda, lo que se verá reflejado en la ampliación de la iglesia, la terminación de su torre e instalación de tres campanas, así como en la adquisición del retablo mayor (valorado en mas de 40.000 reales), y de las imágenes de Ntra. Sra. de las Mercedes (obra napolitana fechada entre 1721 y 1726), San José, San Fulgencio y San Antón (atribuidos a Francisco Salzillo) y la Virgen del Rosario (obra de Salzillo que fue destruida en 1937).

En el censo de 1809 se registran en Puebla de Soto 103 vecinos, lo que representaba unos 400 habitantes. Poco tiempo después, con la llegada del Trienio Liberal (1821-1823), se configurara un municipio independiente conocido como La Raya-Puebla de Soto, cuyo deslinde con respecto a los municipios circundantes tendrá lugar el 15 de diciembre de 1821. Esta situación se mantuvo hasta el año 1845, fecha en la que nuevamente pasó a convertirse en diputación ó pedanía de Murcia, la cual contará en 1850 con 336 viviendas y 1845 habitantes de derecho. Así mismo, desde el punto de vista religioso, también se alcanza en este periodo la independencia con respecto a La Raya; concretamente en el año 1889 se determina por la autoridad eclesiástica la separación definitiva de las iglesias de Ntra. Sra. de las Mercedes de Puebla de Soto y Ntra. Sra. de la Encarnación de La Raya.

Imagen de Puebla de Soto

En la década de 1960, la pedanía de Puebla de Soto mantendrá una población en torno a los dos millares de pobladores, alcanzando su cifra mas elevada en 1969 con 2.052 habitantes. En el año 1970 se detecta un importante descenso en las cifras de población, posiblemente debido a alguna modificación en sus límites geográficos, bajando hasta 1.609 habitantes, estancándose su población en torno a dicha cifra durante esa y la siguiente década, para nuevamente descender a partir de 1991. La mayor parte de sus vecinos residen en el núcleo de Puebla de Soto, repartiéndose el resto entre los núcleos de Molino de la Olma y los Pujantes. Su población activa se emplea en mayor medida en el sector servicios, seguido de cerca por la industria y la construcción. La agricultura ha visto disminuida considerablemente su importancia debido a la fragmentación de la propiedad, que hace poco rentable las explotaciones agrícolas, manteniéndose la producción solamente con una dedicación a tiempo parcial. Entre los cultivos destaca el limonero y, en menor medida, otros arboles frutales y las hortalizas. En el sector ganadero sobresalen las explotaciones porcinas de carácter familiar, y en el industrial destacan la fabricación de conservas vegetales, productos químicos, semielaborados de madera, artes gráficas, etc....

Cuando se habla de Puebla de Soto no se puede dejar de mencionar la riqueza imaginera con que cuenta esta pedanía tan huertana y de la que con tanto orgullo hablan sus vecinos. Concretamente en su iglesia parroquial, que se remonta al siglo XV y que fue restaurada entre 1804 y 1820, se encuentra la imagen de la Virgen de la Merced, también llamada de "Cautivos", traída por los frailes mercedarios catalanes a finales del siglo XV ó principios del XVI, y que es considerada un exponente del gótico renacentista con influencia hispano-flamenca; la actual patrona de Puebla de Soto, Ntra. Sra. de las Mercedes (imagen napolitana de principios del siglo XVIII, restaurada en 1940 por el escultor González Moreno); así como las tallas de San José y San Fulgencio (atribuidas a Francisco Salzillo), y, por último, la de San Roque (posiblemente de Nicolás Salzillo). También debe mencionarse la Ermita de San Anton de la Escudera, construida a fines del siglo XVIII, en cuyo interior se encuentra la imagen de San Antonio Abad, también atribuida a Francisco Salzillo.

Agradecimiento por su inestimable colaboración a Juan José Franco Manzano, Cronista Oficial de Puebla de Soto.