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Historia de Rincón de Beniscornia

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Imagen de Rincón de Beniscornia

Juan Bernal Segura afirma que el topónimo que identifica a esta pedanía pudo conformarse con la unión de los términos árabes ¿beni- "hijos, descendientes" y ¿sacarinin- "fabricantes y vendedores de vino", que, por supresión de vocablos, se transforma en beni-scarnin. Frente a este criterio parece mas acertada la tesis desarrollada por Robert Pocklington que considera que el lugar fue conocido inicialmente como Iskürna, término resultante de la derivación del latín Ipsu Cornu, "el rincón"- en referencia al importante recodo formado por el meandro del río -, pasando al mozárabe como Es Corn(o) y al árabe como Iskürn(a), añadiéndose posteriormente el término Báni como consecuencia del asentamiento en el lugar de una familia que, posteriormente, adoptaría el topónimo como nombre de su linaje. Concretamente Pocklington nos habla del linaje Báni Iskürna, cuya alquería se hizo famosa por ser la residencia de los Bani Purtulluh, ilustre familia arábigo-murciana que contó entre sus miembros con importantes juristas y hombres de letras. Este último autor también nos informa de que el nombre de Beniscornia no consta en los documentos del siglo XIII, apareciendo como Beniscorna en textos de los siglos XIV y XV, y como Benizcornia, Venizcornia, Venicornia o Benezcornia en el catastro de Ensenada.

En el periodo de dominación árabe, Al-Himyarï menciona un lugar situado en la Cora de Tudmir llamado Iskürna o Asküni, donde "el que desea crear un huerto solo tiene que echar estiércol, labrar la tierra y regarla con agua del río, y crecen espontáneamente manzanos, perales, higueras, granados y otras clases de frutales, exceptuando las moreras, sin plantarlos ni cuidarlos". No obstante esta riqueza, la población será mas bien escasa y diseminada, sobre todo debido al peligro latente y continuo de los desbordamientos del río.

Imagen de Rincón de Beniscornia

M. Barranco y M. Herrero nos informan que en el siglo XIV existía en Beniscornia una torre, documentada por Martínez Carrillo en 1394, y que era propiedad de Domingo Sánchez, clérigo de la parroquia de Santa María de Murcia. Además, en estas tierras se detecta una importante producción de seda, y, en este sentido, M. Barranco y M. Herrero constatan que, a finales del siglo XVI, "Juan Tomas, como administrador de D. Francisco de Rocamora, arrendó a Baltasar de Beliz todos los morerales que tiene en la huerta con ocho palacios en Beniscornia y dos palacios nuevos para que se críe seda con ochocientos zarzos, diez tornas de hilar seda y diez bancos".

Hacia mediados del siglo XIX, con motivo de una epidemia de cólera fue llevada al Rincón de Beniscornia una imagen de San Roque traída de Guadalupe que, inicialmente, estuvo instalada en una barraca de zarzos pasando luego a depositarse en diferentes casas del lugar. Será en 1884 cuando se terminen las obras de la primera ermita de Rincón de Beniscornia a la que se lleva en 1889 la imagen de Ntra. Señora de los Remedios, que se designará patrona del lugar.

Hasta los primeros años del siglo XX Rincón de Beniscornia era considerada una aldea que dependía en lo administrativo y en lo religioso de Guadalupe, pero en 1908 pasará a depender en lo religioso de la parroquia de La Ñora, hasta que es creada su propia parroquia en el año 1962, nombrándose párroco a D. Pedro Ortín Cano. En 1920 se concede la primera escuela designándose como maestro a D. José Clares Martínez, llegando en 1927 la luz eléctrica, gracias a D. Manuel Cascales, que propició la instalación de una turbina y dinamo que aprovechaba el agua del río. En 1973 se construye la red de agua corriente y la de alcantarillado, así como un puente que comunicará el lugar con la pedanía de la Raya, que sustituiría a la barca que hasta dicha fecha era utilizada para atravesar el río Segura. Desde el punto de vista administrativo su segregación de la pedanía de Guadalupe no llegará hasta 1980, año en el que, con motivo de la renovación padronal del año siguiente, se aprobará el Nomenclator de las ciudades, villas, lugares, aldeas y demás entidades de población del municipio de Murcia, en donde se incluirá una pedanía denominada como Rincón de Beniscornia, que estará conformada por el lugar del mismo nombre y los caseríos de La Barca y El Jopo.

Imagen de Rincón de Beniscornia

En el Padrón Municipal de Habitantes de 1981 se registrarán en la nueva pedanía 766 habitantes que llegarán a los 800 en 1983. A partir de este momento se detecta un descenso demográfico cuya máxima caída se reflejará en los 679 habitantes de 1991, quedando cifrada su población en 1996 en 705 vecinos, de los que la mayor parte residen en el núcleo de Rincón de Beniscornia, repartiéndose el resto entre los caseríos de La Barca y El Jopo. La mayor parte de su población activa se ocupa en el sector servicios, seguido por la industria manufacturera y la construcción, habiendo perdido la agricultura la importancia que tradicionalmente tenía, debido al predominio del minifundio que hace poco rentables las explotaciones agrícolas, que perviven gracias a una dedicación a tiempo parcial, siendo los cultivos de agrios y hortalizas los mas destacados.

En la pedanía se mantienen muchas de las tradiciones y folclore típicos de la huerta murciana, destacando sobre manera los cantos en cuadrillas, siendo muy conocida la Cuadrilla del Rincón de Beniscornia, que, entre otros muchos, interpreta un canto autóctono, el "Villancico de Beniscornia".