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Historia de Beniaján

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Imagen de Beniaján

El nombre de Beniaján es un topónimo que en diferentes documentos del s. XIII aparece con las variantes Benyhayzaram, Benihazram, Abenihazram, Aben Hazarani, Benifazaram y Benihaceram. Indagando en el posible origen de esta denominación, nos encontramos con dos tesis: la primera la hace derivar de Beni - Hasám (hijos de Hasám), aunque su fundamentación no queda del todo justificada; la segunda tesis, defendida por Bernal Segura, plantea que el nombre de Beniaján deriva de la unión de dos palabras árabes, beni (hijos, descendientes) y aáy-yan (amasadores de harina, cal, yeso, etc..), es decir, Beni-aáy-yan, cuyo traducción sería la de "los hijos o descendientes de los amasadores", en este caso, de los amasadores de yeso, lo que es lógico, por cuanto queda probado que en las estribaciones de la sierra de Columbares existían importantes yacimientos de sulfato de cal hidratado que, tratados al fuego, y una vez molidos, dan lugar al yeso, localizándose en la zona de la actual Beniaján varios hornos destinados a la fabricación de este producto.

En documentos posteriores a la reconquista se cita Beniaján como un heredamiento ubicado dentro de la denominada "zona de huerta", dependiendo de la jurisdicción de la ciudad, incluso en lo eclesiástico. En 1272 el rey Alfonso X sustituyó una renta de 10.000 monedas anuales, concedida al Prelado y Cabildo de la diócesis de Cartagena, por la entrega de diez alcarrias , entre las que se incluía la de Beniaján; no obstante, poco tiempo después, mediante Privilegio de 15 de abril de 1310, esta concesión se conmutó por otra de 300 alfabas de heredamiento en otras zonas de la huerta. En 1587 la Iglesia parroquial de Beniaján contaba con una pila y 40 vecinos, aunque no será hasta finales del XVII cuando ya dispondrá de cura propio.

Imagen de Beniaján

En el año 1713, con motivo de la división orgánica y administrativa, se incluye Beniaján como población importante dentro del Corregimiento de Murcia, especificándose como lugar de huerta a levante "una legua de Murcia", con una congrua de 800 ducados. Posteriormente, en 1785, se cita "Veniaján" como lugar de realengo con Alcalde pedáneo dependiente del partido de Murcia.

Con el Trienio Liberal , Beniaján solicitó ser municipio propio, lo que le fue concedido en el año 1821, aunque la falta de recursos conllevó su vuelta al seno del municipio de Murcia en 1856. Hacia mitad de siglo, Pascual Madoz constataba la existencia de 255 casas y otras muchas diseminadas por el campo, que eran habitadas por 299 vecinos (1255 habitantes), contando con una escuela de primeras letras a la que asistían unos 60 niños y otra para niñas con 30 alumnas; también se menciona la existencia de varios hornos de cocer yeso, así como dos caseríos conocidos como Tinosas alta y baja, y una fuente con nacimiento en el monte Columbares.

Imagen de Beniaján

Ya en el presente siglo, Beniaján alcanzará un gran auge poblacional y económico en la década de los 50, gracias a la exportación de cítricos. Considerando los datos del Padrón Municipal de Habitantes, el crecimiento de población se mantiene hasta nuestros días, aunque las cifras disminuyan a partir de 1991, pero como consecuencia del nacimiento de una nueva pedanía, San José de la Vega. En la Renovación padronal de 1.996 figuran 7.914 habitantes. Este aumento en la población ha ido paralelo al económico, y, a este respecto, se ha de señalar que su mayor fuente de ingresos ha sido siempre su floreciente agricultura en la que destacan los agrios (naranjas y limones), seguidos de albaricoque, melocotón, peral y manzano. Ello no es óbice para que también tengan importancia maíz, patata, alfalfa, judía y acelga. Junto a estos productos típicos de regadío también se dan otros en sus tierras de secano: olivo, almendro , algarrobo, higuera, cebada y avena. Esta importante producción ha conllevado que su industria mas destacada sea la dedicada a la manufacturación de productos hortofrutícolas, especialmente las destinadas a la exportación de cítricos. Este aspecto también influye en la ocupación de sus habitantes, y así, en los datos obtenidos del censo población (1991), podemos observar que de los 2.399 trabajadores , la gran mayoría se dedica a la industria manufacturera, seguida muy de cerca por otros servicios, comercio y hostelería, inclinándose un menor número a la construcción y a la agricultura.