La rehabilitación ha permitido recuperar un inmueble que se encontraba en evidente estado de abandono desde que fue cerrado en la década de los 70. El Teatro Circo, inaugurado el 5 de noviembre de 1892, fue proyectado y construido por Justo Millán siguiendo las pautas de los célebres “teatros-circo” que, desde París, se extendieron por muchas ciudades europeas. Millán, responsable también de la rehabilitación definitiva del Teatro Romea tras el incendio de 1899, fue asimismo autor de la Plaza de Toros, el Hospital provincial, el Colegio San José de vocaciones eclesiásticas o la portada de San Bartolomé.
El Teatro Circo Villar –adquirió el nombre de su propietario, Enrique Villar- sufrió diversas modificaciones a lo largo de los años. A su uso como teatro y como circo, cabe añadir el de veladas de boxeo y lucha libre, espectáculos ecuestres, cine, etc. Desde 1908 se habilitó para cine, función en la que pervivió –combinada con otros espectáculos- hasta los años setenta, cuando se cerró de manera definitiva.
El nuevo Teatro Circo dispone de un aforo de 902 localidades más seis plazas adaptadas para minsuválidos, a las que se suman otras 100 de la sala de ensayos.